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“No hay que ir directamente a por el gran objetivo, aprobar la oposición, sino dividirlo en pequeñas metas diarias”

Opositor Escala Ejecutiva Policía Nacional

“No hay que ir directamente a por el gran objetivo, aprobar la oposición, sino dividirlo en pequeñas metas diarias”

Tarek, alumno de la Academia ACOPOL que ha aprobado Escala Ejecutiva de la Policía Nacional en su primer año como opositor

Tarek no ha perdido el tiempo en su vida. A sus 25 años y tras aprobar el grado de Criminología, este joven cordobés puede decir muy alto que superó la oposición a Escala Ejecutiva… ¡en su primer intento! Ya ha empezado la formación en la Escuela Nacional de Policía y continúa afrontando los nuevos retos que se le ponen por delante con la misma determinación y constancia que demostró día a día mientras se preparaba en la Academia ACOPOL.

¿Dónde crees que está la clave para aprobar la oposición al CNP?

Sin duda, en la constancia. Es una oposición dura. Es bien conocido que es una carrera de fondo, con muchas pruebas muy exigentes, y es necesario mantener un ritmo elevado para lograr el objetivo.

¿Qué errores crees que hay que evitar?

Un error que creo que hay que evitar es abandonar el caso práctico en la oposición a Escala Ejecutiva. ¿Por qué? Porque aunque es cierto que el examen tipo test es una prueba exigente y supone una gran criba, centrarse excesivamente en ella puede ser contraproducente porque, si la pasas, después tienes unas pocas semanas para preparar el caso práctico. Y también hay que aprobarlo para seguir avanzando.

¿Qué consejo le darías a alguien que empieza a opositar?

Aunque soy bastante reticente a dar consejos, porque a cada uno le funciona una cosa y ya a estas alturas todos conocemos nuestro método de trabajo, le podría decir que no vaya directamente a por el gran objetivo: aprobar Escala Ejecutiva del Cuerpo Nacional de Policía. Es algo muy difícil de conseguir si se enfoca así. Es mejor, por lo tanto, ir dividiendo esta meta en pequeños objetivos diarios. Por ejemplo, “tengo que estudiar estos temas” o “tengo que realizar este entrenamiento”. A partir de ahí, hay que cumplir esos pequeños objetivos y seguir avanzando.

Yo lo hice así. Me pautaba diariamente lo que tenía que cumplir y día tras día iba superando los objetivos. Normalmente me dejaba un día de descanso a la semana. Es verdad que después vino la pandemia, con muchos meses de encierro, y ahí aproveché para descansar menos y apretar un poco más.

¿Recomiendas preparar la oposición en Ávila?

Sí, sí. Yo creo que preparar la oposición en Ávila es un hecho diferencial porque aquí está la Escuela de Policía y, además de ser una motivación extra,  esto deriva en que exista mucho ambiente policial y opositor para ingresar en el cuerpo. Hay mucha gente aquí que tiene mucho conocimiento al respecto y eso ayuda a afrontar las pruebas con mejores resultados que si estuvieras en otra ciudad.

¿En qué te ayudó la Academia ACOPOL a la hora de conseguir cumplir tu sueño?

La Academia ACOPOL me ayudó en que lleva un ritmo muy exigente de trabajo. Al fin y al cabo, tenemos test de conocimiento diarios, va aumentando la carga de estudio y eso ayuda a que asumas un ritmo de trabajo, junto al resto de compañeros, que no conseguirías por tu propia cuenta ni en cualquier otra ciudad.

Hay una serie de cuestiones que nuestros seguidores en Instragram quieren plantearte, Tarek. Por ejemplo, @sergiolopeztomas7311 te pregunta si es dura la oposición a Escala Ejecutiva.

Es una oposición dura. Tiene muchas pruebas, cada una de ellas tiene su exigencia, y el ritmo es muy elevado. Entonces sí, es una oposición dura. Yo no tenía conocimiento previo de esa dureza, así que te acabas acostumbrando. Quizás al principio te sorprende la carga de trabajo, pero una vez que estás decidido, es lo que tienes.

Varias preguntas van en el mismo sentido, como las que nos enviaron @claudiasabin, @davidrdgzzz, @luisleon_6, @dmesonero y @david7mp. Ellos quieren saber cuántas horas dedicabas a estudiar, cuál era tu rutina de preparación y la metodología, cómo organizabas el tiempo, etc.

Yo venía al turno de mañana de preparación del test de conocimiento. Empezábamos temprano en la Academia ACOPOL, a las 8 o así. Por la mañana me dedicaba a hacer el test de conocimiento, recibir la clase y entrenar, bien dominadas, bien carrera… lo que tocara ese día. Si sacaba tiempo, también estudiaba un poco por la mañana. Después comía y me tiraba toda la tarde estudiando.

¿Cuántas horas estudiaba? Depende, pero sí que es verdad que al final acabas dedicando todo el día a opositar porque siempre hay cosas que hacer.

Algo que a mí me vino muy bien fue apagar el móvil y  cronometrar el tiempo efectivo que yo llevaba de estudio. No para obsesionarse con ello, pero sí para tener un control sobre si cierto día estás estudiando más o menos, y dónde has echado ese tiempo que no has estudiado.

¿Cómo lo hacías para no caer en el desánimo y que hubiera bajones en ciertas épocas?

Yo lo hacía por tramos de tiempo. Empiezas por algo sencillo, por ejemplo, media hora (y te pones tu cronómetro para cumplirlo) y luego descansas. Según va avanzando la oposición, vas aumentando a una hora, dos horas, dos horas y media… lo que vayas pudiendo. Esos tramos yo los apuntaba en mi agenda y tenía anotado, cada día, cuántas horas efectivas de estudio había realizado.

Pregunta @rafamedina98almo si te esperabas aprobar a la primera, es decir, si era algo que entraba en tus plantes, y también le gustaría saber cuándo fue el momento en el que fuiste consciente de que existía esta posibilidad.

Yo siempre intentaba alejar esa visión de verme dentro porque creo que es algo que te puede descentrar y es una oposición muy dura en la que hay que estar bastante centrado. Es cierto que, según vas pasando ciertas pruebas, te lo puedes empezar a plantear. Sobre todo en los periodos de espera entre caso práctico y entrevista, o entre entrevista y resolución, ya que te permiten pensar este tipo de cosas. Lógicamente a medida que vas avanzando te lo empiezas a plantear, pero yo también intentaba visualizar ambos escenarios: aprobar y no aprobar. Sobre todo porque, cuanto más vas cerca estás, después puede ser más complicado recuperarse en el caso de que no se consiga.