CAMBIO DE ARMA DE DOTACIÓN POLICIAL

La Policía Nacional cambia de arma:
HK USP Compact a la Springfield Echelon Compact

HK USP Compact VS Springfield Echelon

El arma actual: HK USP Compact

La HK USP Compact ha sido durante años un referente en fiabilidad y robustez dentro de la Policía Nacional.

Entre sus principales virtudes destacan:

  • Sistema Doble acción/Simple acción con martillo, que permite un primer disparo más largo y pesado, aumentando la sensación de control y otro más corto e inmediato.

  • Seguro manual externo y decocker, aportando una capa adicional de seguridad física.

  • Gran durabilidad mecánica y resistencia al uso intensivo.

  • Precisión contrastada y mantenimiento sencillo.

Es un arma clásica, sólida y muy probada, perfectamente adaptada al servicio policial tradicional y con una percepción de seguridad muy alta para el agente en la manipulación diaria.

El arma nueva: Springfield Armory Echelon

La Springfield Echelon Compact representa un salto hacia un concepto de pistola más moderno y alineado con los estándares actuales de muchas policías occidentales.

Sus puntos fuertes son claros:

  • Sistema striker-fired (percutor directo), con un disparo uniforme en cada tiro.

  • Mayor capacidad de munición: 17 cartuchos, ampliables a 20 con cargador extendido.

  • Controles ambidiestros, pensados para diestros, zurdos y cambios de mano.

  • Ergonomía modular y diseño más ligero.

  • Preparada para ópticas y accesorios (red dot, linterna, etc.).

Es un arma diseñada para un servicio policial moderno, con mayor adaptabilidad, simplicidad mecánica y evolución futura en equipamiento.

Conclusión y diferencias principales

El cambio de la HK USP Compact por la Springfield Armory Echelon marca una nueva etapa en el equipamiento de la Policía Nacional y supone una modernización clara de su arma de dotación. Frente al diseño clásico de la USP, con sistema DA/SA, martillo y seguro manual externo, la Echelon introduce un concepto más actual basado en un sistema striker-fired, mayor simplicidad mecánica y un disparo uniforme en cada tiro. A ello se suma una mayor capacidad de munición, con 17 cartuchos ampliables hasta 20, controles completamente ambidiestros, chasis modular y compatibilidad con ópticas y accesorios modernos, aspectos que la alinean con los estándares actuales de muchas policías occidentales. Sin embargo, esta evolución no está exenta de críticas: la ausencia de seguro manual elimina una capa adicional de seguridad física presente en la USP, lo que obliga a un cambio importante en los hábitos de manejo y en la formación de los agentes, especialmente bajo estrés o en la manipulación diaria. Pese a este punto débil, la Echelon aporta avances técnicos relevantes y representa una actualización real de la herramienta de trabajo más importante para un policía. El éxito de esta transición dependerá ahora de una implantación progresiva responsable y de una formación adecuada que garantice la seguridad y eficacia en el servicio diario.

¿Cómo funciona el sistema Sistema striker-fired?

Cuando el agente acciona el disparador, comienza una secuencia mecánica interna que culmina en el disparo. En primer lugar, al tirar del gatillo, este transmite el movimiento a la barra del disparador, que a su vez termina de tensar el percutor interno (striker), comprimiendo el muelle del percutor que ya estaba parcialmente cargado por el retroceso previo de la corredera.

A medida que el gatillo sigue avanzando, se desactiva el seguro interno del percutor, un bloque mecánico que impide que el percutor avance accidentalmente si el arma se cae o recibe un golpe. Solo cuando el gatillo llega al final de su recorrido, este seguro queda completamente liberado.

En ese punto, la barra del disparador deja de retener el percutor, que es liberado bruscamente por la acción del muelle. El percutor avanza entonces hacia delante dentro de la corredera y golpea directamente el pistón del cartucho, provocando la ignición de la pólvora y la salida del proyectil por el cañón.

Tras el disparo, los gases generados impulsan la corredera hacia atrás, lo que cumple varias funciones: extrae y expulsa el casquillo disparado, vuelve a montar parcialmente el percutor y alimenta un nuevo cartucho desde el cargador hacia la recámara. Al volver la corredera a su posición adelantada, el arma queda lista para el siguiente disparo, con el percutor nuevamente parcialmente tensado.