Se ha llevado a cabo un análisis exhaustivo del examen de acceso a la Escala Básica de la Policía Nacional correspondiente a la Promoción nº 43, celebrado el día 26 de septiembre de 2026. El presente informe tiene por objeto evaluar la estructura, contenido, grado de dificultad y adecuación del examen a lo estudiado en el temario de función pública, así como identificar posibles aspectos susceptibles de mejora en futuras convocatorias.
Este informe te permitirá ver qué ha salido exactamente en el examen, cómo se reparte por áreas y qué nivel real tenía cada pregunta. Hemos incluido comentarios y explicaciones paso a paso para ayudarte a entender el enfoque del tribunal y qué aspectos van a seguir siendo clave en próximas convocatorias. (PRÓXIMAMENTE)
La jornada arrancó con la realización de la prueba de psicotécnicos, compuesta por un ejercicio tipo Ómnibus de 40 preguntas, para el que los aspirantes dispusieron de un máximo de 29 minutos.
En términos generales, la dificultad del ejercicio fue baja, sobre todo si se compara con la de convocatorias anteriores. La prueba estuvo formada principalmente por ejercicios de cálculo básico y razonamiento directo, con planteamientos muy similares a los que trabajamos habitualmente en nuestras clases.
Otro de los aspectos más destacados fue la gestión del tiempo. La mayoría de los opositores manifestó haber podido completar el ejercicio dentro del margen establecido e incluso disponer de algunos minutos para revisar sus respuestas antes de finalizar.
Por tanto, en esta ocasión la principal exigencia de la prueba no estuvo tanto en la complejidad de los ejercicios como en la rapidez de resolución y el dominio de las distintas tipologías, capacidades que se adquieren y perfeccionan fundamentalmente mediante un entrenamiento constante.
La siguiente prueba consistió en el examen de conocimientos, como ya sabéis esta prueba consta de 100 preguntas tipo test con tres alternativas de respuesta, el tiempo para completar la prueba es de 50 minutos.
El examen ha mantenido un nivel de exigencia con un aumento de la complicidad respecto a la convocatoria anterior, aunque con un ligero incremento en el peso de las preguntas relacionadas con informática y normativa reciente.
A nivel de temario, volvemos a encontrar una fuerte presencia de Ciencias Jurídicas, muy por encima del resto de bloques, lo que confirma una vez más que la línea actual de la oposición se centra de manera especial en Tema 3 Constitución II (7), Tema 16 Penal General (6), Tema 9 LO 2/1986 (5) y Tema 14 Seguridad Ciudadana (4). Esto implica que la preparación no puede basarse únicamente en lectura memorística, sino en comprensión real del texto legal y en práctica sobre supuestos muy concretos.
En cuanto a la dificultad, la mayoría de preguntas se han situado en un rango fácil–intermedio, aunque este año se aprecia un aumento notable de las preguntas calificadas como de “extrema o de dificultad”, orientadas a afinar la criba entre opositores con estudio superficial y aquellos con conocimiento sólido y técnico.
Uno de los aspectos más relevantes de este análisis es que 95 de las 100 preguntas estaban en temario y/o se habían trabajado previamente en clase o en simulacros, lo que confirma que la clave no es la sorpresa del examen, sino la constancia en la preparación y la repetición metodológica de la práctica.
Este dato respalda una idea fundamental: el examen no mide suerte, mide método. Quien llega entrenado en el tipo exacto de pregunta que se formula año tras año, responde con solvencia.
